8 de July del 2015

Con la llegada del verano... las caries

El verano es la estación más propicia para descuidar la salud de los dientes por el cambio en la alimentación, el aumento del consumo de bebidas azucaradas y helados, y el mayor descuido en la limpieza de la boca. Otro riesgo para la salud dental es permanecer muchas horas en contacto con el cloro de las piscinas, que erosiona el esmalte dental.

 

La llegada del verano suele conllevar un cambio en la dieta, con un mayor consumo de carbohidratos, dulces y bebidas azucaradas y con altos niveles de carbohidratos. 

El desequilibrio en la nutrición está asociado a un mayor consumo de azúcar simple y al riesgo de caries dental. También existe una correlación entre un consumo frecuente de bebidas azucaradas y el aumento de lesiones de caries tempranas.

 

La caries es la enfermedad bucodental más común en nuestro país. La padece un 94% de la población adulta, según datos de la última Encuesta de Salud Oral en España del Consejo de Dentistas. En el caso de los niños, afecta a un 36% de los menores de 5 y 6 años; a un 45% de los de 12 años; y a más de la mitad (54%) de los adolescentes de 15 años.


Para evitar el riesgo de caries se recomienda cepillar los dientes después de cada comida, usar enjuagues fluorados y seda dental. “Debemos acostumbrarnos a llevar el cepillo siempre con nosotros. En verano, es tan importante como el uso de un protector solar.

 

Cloro de las piscinas

Las caries aparecen por un ataque de los ácidos al esmalte de los dientes. Los refrescos también acaban dañando el esmalte dental, aunque es la exposición prolongada al cloro de las piscinas lo que más erosión produce.

 

Mitos blanqueantes del cloro

Existen muchos mitos asociados al cloro de las piscinas. Hay quienes creen que favorece el blanqueamiento dental pero lo que produce en realidad es erosionar el esmalte, sobre todo, si los dientes pasan muchas horas en contacto con él. 

 

El 28% de los niños padecen erosión dental, según un estudio realizado por 'Journal Dentistry of Children'. Entre quienes practicaban natación de manera profesional en piscinas la erosión llegaba al 60%. El consumo de bebidas carbonatadas es el segundo motivo de erosión dental, con un 40% de ellos. Le seguía el de zumo de naranja, con un 32% de afectados.

 

Entre los factores que aumentan el riesgo de erosión dental causada por el cloro de las piscinas, destacan el tiempo que lleva cada individuo practicando natación, la duración y frecuencia de los entrenamientos, la calidad del agua de la piscina y el tipo de sustancia utilizada para clorar las aguas. 



Fuente: larazon.es