15 de June del 2015

Europa avala la amalgama

 A pesar de que en CLÍNICA DENTAL LEIRE LLORENTE apostamos por utilizar exclusivamente composites (resinas plásticas), para las obturaciones o empastes.

Entre nuestros diversos motivos para tomar la decisión de no utilizar esta técnica no se encuentra, obviamente, el hecho de considerarlo un material dental que pudiera producir el más mínimo riesgo en la salud oral o general del paciente, ni de los profesionales que lo manipulen.

Principalmente, lo descartamos por una exigencia estética de todos nuestros pacientes, puesto que rechazan portar un material metálico en su boca en pleno siglo XXI. Las razones estéticas son tan obvias que no merece la pena explicarlas.

También existe un factor de cuidado medioambiental, puesto que es altamente contaminante esta amalgama de mercurio, plata, plomo, zinc, estaño, cobre, entre otros metales. Siendo sus protocolos de recogida y de incineración más latosos y especiales que en el caso de la resina, puesto que es un plástico.

El avance científico durante los últimos años del que se han beneficiado los composites hace que hoy dia se hayan equiparado prácticamente las garantías de hermetismo bacteriológico, de nula contracción molecular tras su fotopolimerización, de dureza y resistencia a la fatiga de la propia masticación del paciente y de adhesión al tejido dental sano a la excelencia que desde siempre han ofrecido las amalgamas dentales en estos aspectos.

Otra ventaja, a nuestro parecer, es la mayor facilidad y rapidez en su manipulación y operatoria durante el tratamiento. Sobre todo cuando se trabaja con niños, pacientes especiales o altamente aprensivos.

Por todo ello, la amalgama es una técnica a la que tanto la Odontologia como la Salud Oral de miles de millones de pacientes en el mundo debe agradecerle muchísimo, pero a la vez, está quedando relegada al pasado en un mundo donde la estética juega un factor más que clave en nuestras relaciones sociales, el paciente exige máxima eficiencia en el tratamiento, obligándonos a reducir al máximo el tiempo que permanece en el sillón dental, además de que velar por el cuidado del medioambiente es prioritario en nuestra conciencia global.

 

NOTICIA:

Europa da el visto bueno a los empastes ‘de metal’

La amalgama dental, o lo que es lo mismo, los empastes cuya composición se basa en un 50 por ciento en partículas de mercurio, no suponen ningún riesgo para la salud. Así lo estima el comité científico independiente de los riesgos sanitarios emergentes y recientemente identificados (Scenhir) perteneciente a la Comisión Europea que, con un reciente informe pretende acabar con los debates sobre los efectos nocivos a menudo asociados a tales productos.

No obstante, la entidad admite la inhalación de vapor de mercurio como principal vía de exposición por la amalgama dental. “Los pulmones absorben vapor de mercurio producido por la amalgama dental, pero el cuerpo excreta naturalmente la mayor parte”, señalan en el documento. Con el tiempo pueden acumularse en el cerebro restos de mercurio procedentes de tales empastes, anotan, a pesar de que aún “no existen pruebas de que esa fuente específica cause problemas de salud”.

Siendo así, la amalgama dental solo debe ser extraída en caso de “posibles reacciones alérgicas”. Del mismo modo se insta a vigilar y a informar especialmente a aquellos pacientes con daño renal y problemas “para eliminar sustancias extrañas del flujo sanguíneo”, sin olvidar el caso de las embarazadas.

Desde la CE remarcan el rendimiento mecánico del producto, del que afirman, “desempeña un papel importante en la salud dental desde hace más de 150 años”. Sin embargo, mantiene la puerta abierta a la incorporación de posibles nuevos materiales y al “desarrollo de una evaluación de seguridad global”, concluye.

 

FUENTE: www.estusanidad.com/